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Objetivo 14. Conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible

El mar es fuente de vida. Además de suministrarnos alimentos, los océanos, que cubren tres cuartas partes del planeta, son pieza clave en el engranaje de sistemas que hacen de la tierra un lugar habitable. De su estado y regulación dependen las precipitaciones y el clima, y, por tanto, el agua potable, las costas y el aire que respiramos.

La contaminación de los océanos supone una amenaza para el funcionamiento de los ecosistemas y la biodiversidad. Igualmente, la sobreexplotación de los recursos marinos puede provocar la desaparición de numerosas especies. Es imprescindible tomar medidas para recuperar ecosistemas marinos y reducir el impacto de la acidificación de los océanos, así como lograr una explotación pesquera sostenible.

La investigación científica y la innovación son un sólido aliado en la lucha por reducir la contaminación marina y contribuir a una mayor protección de nuestros mares.

El apoyo de la Diputación, en lo que respecta a los servicios de abastecimiento, saneamiento y tratamiento de aguas, se centra en los ayuntamientos de menor población situados en el litoral.

Entre los servicios de los que se encarga el Plan Concellos está el ciclo del agua. La Diputación financió en 2018 diversas obras en los sistemas de abastecimiento, saneamiento y depuración en 13 ayuntamientos costeros, lo que supone actuar sobre dos de cada tres municipios del litoral con menos de 50.000 habitantes. El objetivo es llegar al 100 % en el horizonte de 2020.

Mejorar el ciclo del agua implica aumentar la calidad de vida de la población, pero también la calidad de los ecosistemas terrestres y marinos. Como complemento, la Diputación pone en marcha campañas anuales de concienciación dirigidas a toda la población relacionadas con los graves efectos de la contaminación marina.

  • De aquí a 2025, prevenir y reducir significativamente la contaminación marina de todo tipo, en particular la producida por actividades realizadas en tierra, incluidos los detritos marinos y la polución por nutrientes
  • De aquí a 2020, gestionar y proteger sosteniblemente los ecosistemas marinos y costeros para evitar efectos adversos importantes, incluso fortaleciendo su resiliencia, y adoptar medidas para restaurarlos a fin de restablecer la salud y la productividad de los océanos
  • Minimizar y abordar los efectos de la acidificación de los océanos, incluso mediante una mayor cooperación científica a todos los niveles
  • De aquí a 2020, reglamentar eficazmente la explotación pesquera y poner fin a la pesca excesiva y a la ilegal, no declarada y no reglamentada y las prácticas pesqueras destructivas, y aplicar planes de gestión con fundamento científico a fin de restablecer las poblaciones de peces en el plazo más breve posible, al menos alcanzando niveles que puedan producir el máximo rendimiento sostenible de acuerdo con sus características biológicas
  • De aquí a 2020, conservar al menos el 10 % de las zonas costeras y marinas, de conformidad con las leyes nacionales y el derecho internacional y sobre la base de la mejor información científica disponible
  • De aquí a 2020, prohibir ciertas formas de subvenciones a la pesca que contribuyen a la sobrecapacidad y la pesca excesiva, eliminar las subvenciones que contribuyen a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada y abstenerse de introducir nuevas subvenciones de esa índole, reconociendo que la negociación sobre las subvenciones a la pesca en el marco de la Organización Mundial del Comercio debe incluir un trato especial y diferenciado, apropiado y efectivo para los países en desarrollo y los países menos adelantados ¹
  • De aquí a 2030, aumentar los beneficios económicos que los pequeños estados insulares en desarrollo y los países menos adelantados obtienen del uso sostenible de los recursos marinos, en particular mediante la gestión sostenible de la pesca, la acuicultura y el turismo
  • Aumentar los conocimientos científicos, desarrollar la capacidad de investigación y transferir tecnología marina, teniendo en cuenta los Criterios y Directrices para la Transferencia de Tecnología Marina de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental, a fin de mejorar la salud de los océanos y potenciar la contribución de la biodiversidad marina a la evolución de los países en desarrollo, en particular los pequeños estados insulares en desarrollo y los países menos adelantados
  • Facilitar el acceso de las y los pescadores artesanales a los recursos marinos y los mercados
  • Mejorar la conservación y el uso sostenible de los océanos y sus recursos aplicando el derecho internacional reflejado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que constituye el marco jurídico para la conservación y la utilización sostenible de los océanos y sus recursos, como se recuerda en el párrafo 158 del documento “El futuro que queremos”